El tiempo que te quede libre,
si te es posible: dedícalo a mí,
a cambio de mi vida entera
o lo que me queda
y que te ofrezco yo.
Atiende preferentemente
a toda esa gente que te pide amor;
pero el tiempo que te quede libre,
si te es posible, dedícalo a mí;
el tiempo que te quede libre,
si te es posible, dedícalo a mí.
No importa que sean dos minutos
o si es uno sólo: yo seré feliz;
con tal de que vivamos juntos
lo mejor de todo dedícalo a mí.
Y luego cuando te reclamen
y otra vez te llamen volveré a decir:
que el tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mí;
que el tiempo que te quede libre
si te es posible dedícalo a mí.